El Concavenator de Haolonggood (2025) es, a mi juicio, una de las mejores representaciones de esta especie en formato figura. Y lo digo con honestidad: no conozco demasiadas alternativas en el mercado más allá de la versión de Safari Ltd., que personalmente tampoco es de mis favoritas.
Así que cuando Haolonggood anunció esta pieza, sabía que era cuestión de tiempo para que llegara a mi vitrina.
Escala y presencia
La figura viene en una escala aproximada 1/33–1/35, lo que la hace perfectamente compatible con la mayoría de las piezas que colecciono. En vitrina encaja muy bien junto a otros terópodos de la marca y mantiene coherencia en proporciones.
El molde está muy bien logrado. La anatomía se siente firme, la postura es dinámica sin exageraciones y transmite muy bien el carácter del animal. La cola equilibrando el cuerpo, la ligera inclinación del torso y la cabeza en posición de alerta hacen que no se vea rígido.
Es una figura que estructuralmente está muy bien pensada.
La famosa “joroba” o espina dorsal
Uno de los rasgos más distintivos del Concavenator real es la protuberancia o estructura elevada en la zona dorsal, que ha generado múltiples hipótesis en la paleontología: desde soporte muscular hasta estructuras de exhibición.
Haolonggood capturó muy bien este rasgo. La espina está bien integrada al cuerpo y no se ve forzada. Es, sin duda, el punto focal de la figura.
Y aquí es donde viene mi conflicto.
Mi elección de color… ¿fue un error?
Como es habitual en la marca, Haolonggood lanzó dos variantes de color: una verdosa y otra cafesosa.
Yo opté por la versión verde, principalmente para darle más diversidad cromática a la colección. Pero siendo completamente honesto, creo que no fue la mejor decisión.
La zona naranja en la espina dorsal tiene un tono que, para mi gusto, roza lo fluorescente. Es un color intenso que visualmente destaca mucho, pero que dudo que haya sido natural en el animal real. Me habría gustado un rojo más profundo, más clásico, más seguro… algo más creíble.
No es que esté mal ejecutado técnicamente. Está bien pintado. Pero estéticamente no me termina de convencer.
Y ahora que la tengo en mano, la versión cafesosa me parece más natural y probablemente la integre en el futuro.
Un poco sobre el Concavenator real
El Concavenator corcovatus vivió durante el Cretácico Inferior, hace aproximadamente 130 millones de años, en lo que hoy es España. Era un terópodo de tamaño medio, de unos 6 metros de longitud, perteneciente al grupo de los carcharodontosáuridos primitivos.
Su característica más llamativa es precisamente esa estructura elevada en la espalda, que lo hace inmediatamente reconocible dentro del registro fósil.
No es el terópodo más famoso, pero sí uno de los más interesantes desde el punto de vista morfológico.
Veredicto Extinct
Como escultura, esta figura es de las mejores representaciones del Concavenator que he visto. El molde, la postura y la escala están muy bien logrados.
Mi único conflicto es con la elección de color en esta variante específica.
Aun así, es una pieza sólida, bien ejecutada y que aporta variedad dentro del grupo de terópodos en escala 1/35.
Y como siempre digo: a veces una figura no es perfecta… pero sí necesaria en la colección.


